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UNA BOGOTÁ JAMÁS CONTADA

Una colección de fotografías entre siglos XIX y XX con una nueva clasificación

Los retratos que hacen parte de la muestra y la casa que alberga la exposición, logran en conjunto, conmemorar el cumpleaños 480 de la Bogotá anónima que jamás ha sido contada. Esté será un espacio propicio para reflexionar sobre la memoria y la historia de la ciudad.

Este conjunto de objetos que llegó al Centro Cultural para ser expuesto, fue desclasificado y separado en sus principales partes. De esta operación surgió una curaduría pensada desde la apariencia y el estereotipo del prestigio social. Esta exposición es el resultado de una nueva clasificación, que dialoga con la del coleccionista y amplía su interpretación.

 

Esta antología a la fotografía de retrato que se desarrolló en la Bogotá de entre 1880 y 1930, abre un espacio para reflexionar sobre la transformación del quehacer fotográfico en la sociedad actual; y las implicaciones que han tenido los avances tecnológicos en la masiva producción de imágenes.

La exposición ha diseñado para poner en manifiesto, cómo la práctica fotográfica en la ciudad y los archivos que ésta produjo, pueden dar pistas sobre la estética social de la época, los estereotipos y la identidad de los bogotanos.

DELIRIOS Y/O ILUSIONES

Una exposición de artistas peruanos y colombianos, propone pensar nuevos territorios y subjetividades.

Bajo la curaduría de Emilio Tarazona y la coorganización de la Embajada del Perú y el Centro Cultural Casa Bolívar ASW, se inauguro el jueves 05 de julio a las 06:30 PM la exposición “Delirios y/o Ilusiones”.

El grupo de obras que se expuso, abordo las ideas de realidades cuestionadas o también construidas, en las que se supone habitar un mundo distinto. Los 10 artistas, entre peruanos y colombianos, expusieron sus obras hasta el hasta el 31 de julio en el Centro Cultural.

Estereotipos, felicidad, muerte, sospecha, deseo y territorio, ideas todas distintas, que se entretejen en ciertos puntos. Emilio Tarazona, curador de la exposición, encierra esta diversidad de actuaciones en una muestra construida desde lo que él define como arte “una brecha en los enunciados y en los discursos: es una apuesta necesaria sostenida con riesgo, sin certidumbre y sin dogma”

Delirios y/o ilusiones es “Lo que se inscribe en la mente y cuerpo de las/los artistas, a tiempo completo, sin prisa pero sin pausa, es otro tipo de fábrica difusa: soñar con los ojos abiertos territorios y subjetividades distintas, tal y como deseamos que sean” así lo expresa Tarazona.

La exposición de arte contemporánea que contará con fotografías, instalaciones, videos, pinturas y esculturas, podrá ser visitada de lunes a viernes de 10:00 am a 5:00 pm; y los sábados de 10:00 am a 3:00 pm.

 

Expositores
• Fidel Álvarez (Colombia)
• Harry Chávez (Perú)
• Miguel Cordero (Perú)
• Nicole Franchy (Perú)
• Mari Luz Gil (Colombia)
• Eduard Moreno (Colombia)
• Ricardo Moreno (Colombia)
• Pablo Ravina (Perú)
• Mónica Torrejón Majluf (Perú)
• Ana María Villate (Colombia)

Inauguración:
• Jueves 05 de julio a 6:30 PM
Cierre:
• Martes 31 de julio 5:00 PM

ES FÚTBOL Y NO ES FÚTBOL

El martes 05 de junio se inauguro en el Centro Cultural Casa Bolívar, la exposición colectiva “Más o menos fútbol”, una iniciativa que busca generar diálogos al rededor del fútbol y sus matices. Se exhiben los proyectos de un grupo de artistas con diferentes enfoques, técnicas y experiencias.

Quienes participen de la exposición, podrán conocer un conjunto de obras que abordan el impacto del fútbol desde el punto de vista físico, social, político y lúdico. Esta experiencia recoge el trabajo de ocho artistas y dos colectivos interesados en el fútbol como objeto, acción y deseo, la muestra contempla esculturas, pinturas, videos, instalaciones y fotografías.

Puede el fútbol hablar del conflicto armado en Colombia y ser el único camino concebido por millones de jóvenes para salir de la pobreza. Cómo un objeto cualquiera se convierte en un balón y cómo este puede trazar el recorrido de un juego a través del dibujo. Quién es el hincha, el jugador, la cancha y qué relaciones surgen al clasificarlos, estudiarlos y definirlos. Esta exposición habla del fútbol y de lo que no es necesariamente este juego.

El mundial de fútbol que se desarrollará este año en Rusia es una nueva oportunidad para proponer otro escenario para observar este fenómeno. El tema que ha despertado el interés de diferentes artistas alrededor del mundo, es también la práctica deportiva que más adeptos tiene, y en esa medida, es un punto de encuentro.

 

Esta iniciativa se suma a las muestras que han realizado en los últimos años espacios como Los Ángeles County Museum of Art (LACMA), Museo Nacional de Bellas Artes de Chile, Museo de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Muntref), entre otros, que han mostrado el fútbol en el arte a través de diferentes épocas y cómo este ha impactado la sociedad.

La exposición estará abierta al público hasta el 28 de junio de 2018 y contará con talleres y visitas guiadas de la mano de los artistas. Además de esto, serán vinculados al proceso de socialización algunos colegios como parte de la estrategia de formación de públicos del Centro Cultural Casa Bolívar.

Expositores: Asociación Fútbol ConCiencia, David Alejandro Moreno Marín, El Piscinazo, Javier Jiménez Corzo, Juan Francisco Bogotá Orjuela, Juancho Torres, Julio César Barón Fernández, Miguel Duque Nivia, Sandra Liliana Figueroa Pacheco y  Zaira Karina Yaima Tocancipá

Lugar: Centro Cultural Casa Bolívar – Cra 8 # 11-59 Bogotá, Colombia

Inauguración: Martes 05 de Junio Hora: 06:00 PM

Permanencia en sala: 05 al 28 de junio

Fotografías: Julio César Barón Fernández

NORMALIZAR LA INDOLENCIA

“Creemos haberlo visto todo”

Una vez que leí la resistencia de Ernesto Sábato me adherí a esa definición de memoria, fragmentos de existencia vinculados por extrañas antipatías y simpatías, nuestras vidas cómo escenas sueltas una al lado de la otra arrastradas por el viento; y el hilo que une con ferocidad la memoria con nuestras vidas, como la búsqueda de algo absoluto.

Los medios de comunicación proporcionan noticias sobre los acontecimientos y opiniones en diversas materias, definen la relevancia de los temas con base en una agenda y establecen tendencias con base en diversos intereses. Muchos sucesos son destruidos y reconstruidos a partir de una necesidad institucional y/o principios comerciales. La vieja historia de la guerra con sus héroes y villanos, es reinventada y adaptada a diferentes escenario y actores, dónde las víctimas suelen ser referencias históricas.

La exposición “Puntadas” es organizada con el propósito de evidenciar el acto de resistencia en el que hombres y mujeres víctimas del conflicto armado, se reúnen para unir con ferocidad a los hilos y las telas, sus vidas y la memoria en la búsqueda de eso absoluto llamado paz.

Escuchar al otro es el principio del entendimiento, escuchar implica intentar entender. Entender no implica aceptar y por ende demanda preguntar. Preguntar implica dudar y al dudar reflexionar. Reflexionar implica escuchar, preguntar y sobre todo ponerse en el lugar ajeno. Esta exposición que habla sobre el dolor del otro, no es una oportunidad para conocer las nuevas tendencias de las artes plásticas alrededor de la costura, es la posibilidad de hacer empatía, en tiempos donde la violencia y la indolencia se han normalizado.

Texto y fotografía: Alexander Vargas Sanabria

INDICIOS Y SOSPECHAS TRANSITORIAS

La historia del fútbol es un triste viaje del placer al deber. A medida que el deporte se ha hecho industria, ha ido desterrando la belleza que nace de la alegría de jugar porque sí.  (Galeano 2008).
No sé si mi matrícula de hincha esté todavía demasiado fresca para permitirme ciertas observaciones personales acerca del partido de ayer, pero como ya hemos quedado de acuerdo en que una de las condiciones esenciales del hinchaje es la pérdida absoluta y aceptada del sentido del ridículo, voy a decir lo que vi –o lo que creí ver ayer tarde– para darme el lujo de empezar bien temprano a meter esas patas deportivas que bien guardadas me tenía. (García Márquez 1995).
“Que raro que nunca se le haya echado en cara a Inglaterra haber llenado el mundo de juegos estúpidos, deportes puramente físicos como el fútbol. El fútbol es uno de los mayores crímenes de Inglaterra”. (Borges 1978).
No me gusta el hincha porque tiene una extraña característica: no entiende por qué tú no lo eres e insiste en hablar contigo como si lo fueras. (ECO,1990)

Definir o describir el fútbol a través de una categoría resulta ser insatisfactorio para todos aquellos que de una forma u otra, se han sentido atraídos por la emoción de jugarlo, celebrarlo, sufrirlo y/o detestarlo. Parece entonces necesario preguntarnos desde la intersubjetividad, la duda y la contradicción que habitamos ¿cómo vemos el fútbol? ¿qué es el fútbol? ¿qué suscita este deporte?.

Hay muchas formas de acercarse al fútbol, desde el mercado comercial, donde el jugador es mercancía y servicio de entretenimiento; también a través de los estadios donde se disfruta, padece y odia; desde la lógica de los medios y el periodismo, quienes juegan en las dos canchas; y entre otras más, desde la práctica misma, adentro.

En el 2001, tras la ruptura de los diálogos de paz que adelantó Colombia con la guerrilla de las FARC, el país sufrió múltiples atentados que provocaron que Argentina renunciara a jugar la Copa América que organizó Colombia. Este año se juega el mundial de fútbol en Rusia y paradójicamente después de asistir por siete mundiales de forma consecutiva, la selección de fútbol de Estados Unidos no estará presente. Hace unas semanas fue envenenado un ex espía ruso con su hija en Inglaterra, y se insinuó la posibilidad de cancelar la participación de la selección inglesa en el mundial de Rusia, de comprobarse la participación del Kremlin. En junio del 2010, el presidente de Nigeria prohibió la participación de su selección durante dos años por los resultados de la Copa del Mundo de Sur África, y el 5 de julio del mismo año tuvo que retirar la prohibición después de un llamado de atención de la FIFA.

El mercado de pases llena cada temporada la parrilla de noticias de los medios de comunicación y las conversaciones en redes sociales. Además de las exorbitantes sumas de dinero que se puedan llegar a mover, el principio básico de compra y venta de personas suscita diferentes cuestionamientos. Actualmente al jugador de fútbol no le alcanza con su destreza y talento para ser fichado por un equipo, necesita un representante. El jugador como mercancía, un juego de “esclavos” para divertir a la sociedad y una desigualdad abismal, son componentes del fútbol que han sido aprobados y normalizados por la sociedad en general.

Los medios de comunicación atraviesan nuestra sociedad y son en gran parte responsables de la magnitud del fútbol. La transmisión en vivo de la final del mundial de Brasil conecto a más de 1.303 millones de personas. Nos enlazamos al televisor horas antes de empezar el partido, porque el juego como tal, es el desenlace del preámbulo mediático que se han ido inventando para registrar, debatir y comentar desde el corte de cabello de los jugadores, hasta lo que cada familiar le dijo al futbolista antes del partido. Así mismo, el acto deportivo no solo se registra desde el estadio, sino desde los lugares donde llega la señal en vivo, como un selfie en el espejo, nos repetimos, retrasmitimos, comentamos y conversamos sobre las mismas imágenes una y otra vez. ¿Quién lo trasmite? ¿Cuánto cuesta hacerlo y verlo? Son otras preguntas.

El contacto físico está en el juego, se goza y se busca constantemente demostrarles a los otros las habilidades físicas y la agilidad mental con la que se cuenta. Ese placer y padecer constante en el que también convive la frustración y el triunfalismo, hablan de nuestra relación antropológica con la caza y la guerra; y con la creación del espectador, que desde el estadio, la casa, los bares y otras adaptaciones, hace parte de diversos fenómenos sociales relacionados con la satisfacción de observar al otro.

Más allá de las diferencias que suscitan las diversas formas en las que puede ser abordada y descrita esta práctica deportiva y su espectáculo, el fútbol es el deporte más popular del mundo. En su grado de importancia y globalización, podemos encontrar una amplia diversidad de discursos relacionadas con el heroísmo y el nacionalismo. También posiciones xenófobas y sectarias cuando se analiza jugadores, equipos, selecciones y otros matices. El fútbol está profundamente entretejido en nuestra cultura y aun cuando nos declaramos apáticos, somos parte de ese discurso.

Pese a la magnitud de este deporte, su narrativa, imagen y poder dramatúrgico, la producción de obras sobre el tema ha sido baja y poco reconocida. En un artículo publicado por la revista Diners (2006), se preguntaba por el bajo interés desde las prácticas artísticas que ha existido por este deporte, y se lanzaba una hipótesis relacionada con el sedentarismo y la apatía deportiva por parte de los artistas. Pese a esto, el tema ha sido abordado por Andy Warhol, Pablo Picaso, Mino Rosso, Fernando Botero, David Manzur, entre otros.

En la dirección de aumentar el conocimiento y reconocimiento, en los últimos años, espacios como Los Ángeles County Museum of Art (LACMA), Museo Nacional de Bellas Artes de Chile, Museo de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Muntref), entre otros, han desarrollado exposiciones con el objetivo de evidenciar el impacto del deporte en cuestión de nacionalismos, regionalismos, identidades culturales, contradicciones discursivas, y el mundo del espectáculo. Desde el Centro Cultural Casa Bolívar ASW se quiere conocer y socializar diferentes formas de representar, contar, sentir y entender el fútbol a través de una muestra artística, que hable desde la diversidad sobre este deporte. Estamos seguros que esta iniciativa nos permitirá atraer y vincular el público que habitualmente se interesa por el arte y también a quienes se interesan más por el fútbol.

Conozca las bases de convocatoria a la exposición colectiva
“Más o menos fútbol”

Texto y fotografía: Alexander Vargas Sanabria

TRANSMITIR EXPERIENCIAS E INTERPRETAR LA CREATIVIDAD DEL OTRO

En la fiesta de la KY se lanzará una nueva propuesta de periodismo cultural incluyente. La cita es el 16 y 17 de marzo en el Centro Cultural Casa Bolívar ASW Cr 8 N°11-59 Bogotá.

Con frecuencia nos enfrentamos cómo público ante la insoportable sensación de exclusión producto del desconocimiento premeditado o accidental, que se tiene sobre una obra, exposición, artista y/o acción cultural. Los medios de comunicación y el periodismo cultural, son en muchos casos actores pasivos centrados únicamente en la información, actuación que está lejos de ser protagónica en el enriquecimiento y renovación del saber cultural.

Sobre el contexto de la divulgación del quehacer artístico, existen deudas con el público. Masivamente llega a nuestras “ventanas” información superficial sobre lo que acontece y en otros casos, información difícilmente digerible por el público en general. Más allá de la dimensión educativa del periodismo cultural, creemos que su potencial reside en la capacidad de profundizar en los hechos,  de convertir una historia en excepcional, en transmitir experiencias e interpretar la creatividad del otro.

Estamos viendo cómo la tecnología y las redes sociales han propiciado el nacimiento de propuestas jóvenes, que buscan romper el molde creado por los medios de comunicación tradicionales. Desde el Centro Cultural Casa Bolívar ASW (CCCB-ASW), estamos celebrando el nacimiento de una nueva propuesta, que en su promesa de valor le apunta a hacer periodismo cultural de manera auténtica,  alejando malas prácticas de otros medios.  KY Cultural proyecta ser una iniciativa incluyente, que concentrará muchos de sus esfuerzos en la divulgación del quehacer artístico a nivel nacional.

Una de las características más importantes sobre KY Cultural, es su objetivo de vincular activamente el público en la producción de contenido, para lo que ha desarrollado un proceso interno, que le permitirá a muchos publicar sus historias y aumentar sus capacidades de lecto-escritura. Para lograr la meta, la publicación impulsará esta iniciativa con talleres de redacción, y además dispondrá de la asesoría continua de su equipo periodístico.

Desde el CCCB-ASW sabemos que nuestra misión va más allá del compromiso con los artistas emergentes, y entendemos el papel fundamental que tiene la divulgación en el reconocimiento, la transformación y la transmisión de la cultura. Bajo este principio, también hace parte de nuestros objetivos, la construcción de espacios que faciliten los procesos de mediación cultural, y celebramos que sigan apareciendo nuevas propuestas en escena.

Los interesados en conocer los artistas y actividades que se desarrollarán, pueden consultarlos en: La Fiesta de la KY  o en Revista KY Cultural

Fotografías: Alexander Vargas Sanabria

GESTIONAR LA CREATIVIDAD NO LA COMPETENCIA

Este miércoles 7 de febrero Carmen M Caro y Daniel F Rodríguez del Colectivo P3 estarán contando sus experiencias sobre el proceso pedagógico del laboratorio “Cartografías de memoria”

Cómo parte del ciclo de actividades transversales de la exposición “Cartografías de memoria”, el miércoles 7 de febrero a las 6:00 PM en el Centro Cultural Casa Bolívar, carrera 8 # 11-59, se compartirán las estrategias pedagógicas con las que se construyó el laboratorio que dio origen a la exposición.

El Colectivo P3, quien ha venido trabajando y construyendo a partir de la investigación de la imagen reproductible y el espacio público, ha sido el organizador de diferentes proyectos de intervención plástica y curatorial dónde se destaca el Primer encuentro de grabado en espacio público. Estas experiencias sumadas a lo que hoy es el laboratorio “Cartografías de memoria”, serán los principales componentes de su conferencia.

“Buscamos que sea habitual darle la misma importancia al proceso y su resultado” señalaron los miembros del colectivo, describiendo cómo en las sesiones de trabajo “encontraban herramientas tanto de aprendizaje cómo de enseñanza, que se volvían modelos cíclicos en dónde la información y los saberes se desarrollaban, generaban y discutían a  medida que avanzaban las prácticas, hallazgos que sólo son visibles a través de estas iniciativas de formación de públicos”

Una de las principales claves para reconocer la apuesta de los actores que han trabajado en el proyecto, está en entender, cómo lo mención el colectivo “no existe un modelo único de gestionar el conocimiento, sino que más bien distintas posibilidades de observar y analizar bajo múltiples perspectivas; hacia una dialéctica en la que no se intentaba llegar a ninguna tesis aparte de la que partía el laboratorio: de que cada territorio tenía muchos significados para nuestros ojos”

Este laboratorio desarrollado el año pasado por el Centro Cultural Casa Bolívar y el Colectivo P3, en Colaboración con Paula Latriglia, completa con esta su cuarta actividad de socialización de proyectos y espera recibir artistas, pedagogos y otras personas interesadas en los procesos independientes, dónde se trabaje bajo principios colectivos y metodologías de carácter horizontal.

Por: Alexander Vargas Sanabria

LA PARTE ÚLTIMA, Y MÁS FRESCA, DE LAS CASAS COLONIALES

En La Candelaria, unos testigos mudos se asoman serenos y calmosos a las misteriosas, y no pocas veces, convulsionadas calles de este sector de la ciudad, en las que ha pasado de todo.

Desde estas estructuras, definidas como una “plataforma que sobresale de la fachada de un edificio a la altura de un vano y está protegida por una barandilla o un muro bajo”, se ha visto desde el paso de los soldados libertadores hasta las filas de niños del lugar que, en compañía de sus maestros, recorren las esquinas en busca de historias tan magníficas como terroríficas, o algo parecido a eso.

En la avenida calle 12 # 2-41, donde hoy por hoy queda la sede del Instituto Colombiano de Antropología e Historia, cuentan que se ve la sombra de una pareja de enamorados que se resiste a dejar morir su romance. Ellos solían tomar café todas las mañanas en el balcón de esta casa y, dice la historia, que al morir la mujer su esposo no la enterró sino que la embalsamó para que lo siguiera acompañando en su cotidianidad.

Algunos aseguran haber visto la sombra de la señora, junto a la del hombre fiel, en el balcón de la casa, donde también había un árbol de naranjo en el patio central, que tuvo que ser cortado al secarse después de más de doscientos años, luego de dar frutos todo el año. Aseguraban algunos que el espíritu de una mujer rubia que fue enterrada de cabeza abajo de él –asesinada por su esposo celoso-, rondaba las raíces, el tronco, las hojas y los frutos.

Rubén Hernández, arquitecto historiador y académico de la Universidad Nacional, asegura que los balcones de la Candelaria son, en su mayoría, “del periodo colonial, y algunas del periodo republicano después de la independencia”.

Hernández apunta que estas estructuras, “son parte de una arquitectura doméstica tradicional y popular traída de España”. El arquitecto asegura que, “tenían un carácter estético y funcional con ligeras variantes, para ver lo que sucede afuera del recinto, ya sea a la calle o en balcón corrido al interior de los claustros y patios internos”.

Desde un pequeño pero significativo balcón saltó Simón Bolívar, escapando de lo que es conocido como la Conspiración Santander, ayudado por Manuelita Sáenz. Cuenta la historia que el que fuera el presidente de la Gran Colombia saltó del Palacio de San Carlos, donde ahora funciona la Cancillería, para huir de sus opositores que, según se asegura, iban a asesinarlo la noche del 25 de septiembre. El cuerpo menudito de Bolívar fue a dar a la calle Décima mientras Manuelita distraía a los que iban en su búsqueda.

Balcones

También en un balcón el militar y político José Acevedo y Gómez instó a organizar la revuelta, al cambio, a decir no más a los españoles, luego de que se rompiera el famosísimo florero de Llorente. “Santafereños: Si dejáis perder estos momentos de efervescencia y calor, si dejáis escapar esta ocasión única y febril…”, gritó el criollo que al final de sus días tuvo que refugiarse en la selva del Caquetá para huir de la mano dura e injusta de Pablo Morillo.

Podría decirse entonces que, así como del amor, los balcones de la Candelaria fueron protagonistas también de esas transformaciones inevitables que nos llevaron a ser República en vez de colonia, así en una y otra no hubiera habido cambio significativo para los pobres y las minorías que nunca encontraron, ni encuentran aún, mayor oportunidad. Podría decirse también que las revoluciones son también amor, así casi siempre terminen desviándose, corrompiéndose y convirtiéndose en una opresión que, aunque distinta a la que se resistieron, sí muchas veces igual de implacable.

Las también llamadas galerías, palcos o miradores, “comparten algunos rasgos estéticos y técnicos heredados de construcciones en madera con algo de forja”, según el historiador, “Se realizaron en las fachadas y corredores de segundos pisos en las edificaciones que construyen alarifes y artesanos con poca instrucción y conocimientos técnicos. Suelen ser de materiales naturales y fácilmente manejables como la madera, y algunos complementados con hierro que se convirtieron incluso por el frío de la ciudad en gabinetes”, concluye Hernández.

La alcaldía mayor de Bogotá, señala por su parte que “los primeros balcones datan del año 1.602 y adornaban las casas que entonces rodeaban la actual Plaza de Bolívar, donde también estaban la sede del Cabildo, la Real Audiencia, la Cárcel de la Corte, el Palacio Virreinal y las casas de los Comuneros y del Florero, entre otras”.

Los datos oficiales señalan que en el centro histórico de la ciudad “existen un total de 2.364 propiedades, de las cuales 54 están declaradas como Bienes de Interés Cultural del Orden Nacional (antiguos Monumentos Nacionales), mientras que 1.608 fueron declarados de conservación arquitectónica”.

Muchos de ellos están adornados con estos testigos silenciosos. Lo balcones que observaron el paso de la ‘Pola’, rumbo a su ejecución en noviembre de 1.817, hasta el de Mick Jagger antes de comerse una suculenta oblea en marzo de 2.016.

Las historias, que ocurren tanto fuera como dentro de ellos, podrían no tener fin. Una de las últimas y más recordadas fue esa en la que una furgoneta, en 2010, se llevó a su paso el balcón del Camarín del Carmen, verde y curvo. La legendaria estructura fue restaurada y, frente a ella, se siguen escuchando las historias que, como describe el arquitecto e historiador, han sido “de escapes de enamorados y amantes, vista de desfiles procesiones y reyertas, lugar de observación y contemplación del sector y el paisaje, lugar donde se constataba quien golpeaba en la puerta y hasta lugar de acceso de los ladrones”.

Galería Completa

 

Texto: Mónica Vargas | Fotografía: Alexander Vargas Sanabria